Un viejo cerezo florea finalmente mientras el zorro camina con seguridad sobre la fina capa de hielo…
No hay aquí ni ahora
Ayer o mañana
Presencia ni ausencia
La vida fluye como un río interminable que cruza el valle silencioso donde el espíritu nunca muere.
Una vez que cesa el pensar en las diez mil cosas que nublan la mente nace la nada, el vacío dentro de uno
Y es en ese vacío -en el no ser- donde están las respuestas a las diez mil preguntas que antes nublaban la mente.
Uno no puede perder lo que le pertenece en virtud de su ser
Por mucho que lo intente
La materia no se destruye, se transforma
El amor no se destruye, se transforma
La vida no termina, se transforma
Cada una de las verdades implica una limitación, el fin de un ciclo y el inicio de otro
Al aprender a no ser, se empieza a ser de verdad, porque no es el ego quien dirige la obra, sino el espíritu.
Entonces viene la armonía con el eterno fluir de los cambios
La mente nunca podrá leer los signos del tiempo
Pero el corazón si